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    Origen:               

    Largo camino recorrido desde la antigua Guardería Forestal del Estado hasta el actual modelo de Agente de Medio Ambiente.

    Los funcionarios actualmente adscritos a la Especialidad Agentes de Medio Ambiente del Cuerpo de Ayudantes Técnicos y a la Opción Guardería Forestal del Cuerpo de Auxiliares Técnicos de la Junta de Andalucía, en adelante genéricamente Agentes de Medio Ambiente, son el resultado de la fusión de otros colectivos que le han precedido en el tiempo y que han confluido en la actual administración andaluza como resultado de los procesos de transferencias y distribución de competencias.

    Un núcleo principal proviene del antiguo CUERPO ESPECIAL DE LA GUARDERÍA FORESTAL DEL ESTADO creado en 1.907 y la Escala de GUARDERÍA FORESTAL DEL ICONA, a los que se unieron los AGENTES DE VIGILANCIA y AGENTESFORESTALES, pertenecientes a la Consejería de Agricultura y Pesca y los AGENTES DE MEDIO AMBIENTE y los AUXILIARES TÉCNICOS MEDIOAMBIENTALES encuadrados en la extinta Agencia de Medio Ambiente.



    Hasta la consolidación de la administración ambiental andaluza, con la creación en 1994 de la Consejería de Medio Ambiente, el grueso de funciones realizadas por este personal eran las contempladas para el Cuerpo Especial de la Guardería del Estado en el Decreto 2481/1966, de 10 de septiembre y en el Real Decreto 2711/1982, de 24 de septiembre, relacionadas casi exclusivamente con temas forestales, cinegéticos, piscícolas, Espacios Naturales Protegidos y Vías Pecuarias. El carácter horizontal de la administración ambiental ha supuesto que, junto a las tradicionales competencias forestales, aparezcan nuevas funciones relacionadas con temas de conservación de flora y fauna, espacios naturales protegidos, prevención y calidad ambiental y con la zona de servidumbre del dominio público marítimo terrestre, entre otras. Esta expansión de la administración ambiental andaluza conlleva la aparición de todo un corpus normativo novedoso en materia de espacios naturales protegidos y de medio ambiente urbano. Baste recordar al efecto la Ley 2/1989, de 18 de julio, por el que se aprueba el inventario de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía y se establecen medidas adicionales para su protección o la Ley 7/1994, de 18 de mayo, de Protección Ambiental. Ambas leyes, junto a la Ley 2/1992, de 15 de junio, Forestal de Andalucía y a la Ley 5/99 de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales y posterior desarrollo reglamentario de las mismas, establecen un amplio régimen de autorizaciones y mecanismos de prevención ambiental al que deben someterse las diferentes actuaciones y que se fundamentan en parte, en los informes, actas, denuncias e inspecciones que sobre el terreno realizan los Agentes de Medio Ambiente.




    Para responder de una manera más adecuada y eficaz a estas nuevas necesidades de gestión en materia de Medio Ambiente, la Ley 15/2001, de 26 de diciembre, por la que se aprueban medidas fiscales, presupuestarias, de control y administrativas, entre sus previsiones crea la Especialidad de Agentes de Medio Ambiente en el Cuerpo de Ayudantes Técnicos de la Junta de Andalucía pero pronto se evidenció que EL MODELO DE AGENTES DE MEDIO AMBIENTE resultante de esta SE MOSTRABA INSUFICIENTE para atender al reto planteado con la eficacia debida ya que no se conseguían los niveles necesarios de organización y evaluación en el colectivo, NO ABRÍA POSIBILIDAD A LA CARRERA ADMINISTRATIVA de los funcionarios NI A LA CREACIÓN DE UNIDADES ESPECIALIZADAS en los distintos y complejos campos de actividad que se abren a la atención del colectivo, tampoco delimitaba las funciones de los distintos puestos en los que se estructuraba y por contra se hacía una relación cerrada y tan pormenorizada de las competencias de los Agentes de Medio Ambiente que de cara al futuro podría dar lugar a que AGRESIONES AL MEDIO AMBIENTE QUEDASEN FUERA DEL ÁMBITO DE ACTUACIÓN DE LOS MISMOS.

    Perspectivas de futuro:                                         Volver a Inicio


    Hoy día queda algo claro, EL MODELO ACTUAL del colectivo de Agentes en Andalucía ES INEFICAZ, la solución pasa por la reconversión hacia un CUERPO de Administración ESPECIAL.

    Por la necesidad de corregir las deficiencias reflejadas en el párrafo anterior y reforzar la seguridad jurídica de un colectivo de funcionarios que históricamente se han dedicado a la gestión de los recursos naturales y la persecución de las agresiones sobre ellos y el Medio Ambiente y que a día de hoy constituyen el único colectivo uniformado de Agentes de la Autoridad, estrictamente propio de la Junta de Andalucía, se hace necesario acometer la elaboración de una Ley por la que se cree el Cuerpo de Agentes de Medio Ambiente de Andalucía, como un CUERPO DE ADMINISTRACIÓN ESPECIAL en el que se estructure una verdadera policía ambiental de Andalucía con una gran capacidad de gestión por su fuerte componente técnico y dotado de suficientes atribuciones legales, precisas para la persecución de las agresiones a que cada día más se ven sometidos nuestro medio ambiente y nuestro patrimonio natural. Desde esta Asociación entendemos que el colectivo de Agentes de Medio Ambiente debería tener la forma de Cuerpo Especial dentro de la Administración de la Junta de Andalucía; tal convicción no viene dada por un afán gratuito de diferenciación de estos respecto al resto de los funcionarios de la Junta de Andalucía sino para propiciar una correcta prestación del servicio público que tiene encomendado en cuanto a la gestión y protección de la Naturaleza y el Medio Ambiente andaluz.


    La tremenda especificidad de nuestro colectivo está más que demostrada, baste decir que SOMOS EL ÚNICO COLECTIVO UNIFORMADO DE AGENTES DE LA AUTORIDAD ESTRICTAMENTE DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA, que en nosotros se da una duplicidad de papeles en nuestra labor cotidiana que es única también entre los funcionarios de la Junta, somos por un lado personal técnico con capacidad de intervención en infinidad de gestiones y por otro lado ejercemos una labor policial en la prevención, persecución y denuncia de los ilícitos que atentan contra el Medio Ambiente y la Naturaleza. No olvidemos tampoco que ningún colectivo de la administración ejerce como nosotros una representación de la Consejería de Medio Ambiente tan próxima al ciudadano del medio rural ni tan difundida por el mismo. No obstante lo anterior y como quedó dicho al principio no se pretende un cuerpo especial por la mera diferenciación, sino para MEJORAR NUESTRO SERVICIO A LA SOCIEDAD A LA QUE NOS DEBEMOS, superando los tremendos inconvenientes y callejones sin salida que supone la situación en la que nos encontramos. Vemos como ha crecido considerablemente nuestro campo de actuación, habiéndose incorporado materias hasta ahora no tocadas por la Guardería Forestal de la que procedemos; se está imponiendo una necesidad que con el estatus actual es imposible superar, en los tiempos que corren o se abre paso a la especialización de grupos de agentes en la gran variedad de materias en las que entramos o acabaremos abarcándolo todo pero sin un mínimo de calidad en la prestación del servicio; lo que sin duda acarreará el que la sociedad al final no nos valore adecuadamente y entregue nuestras funciones a otros colectivos que sí han tenido vía para la especialización. 

    Con la estructura actual del colectivo se hace del todo imposible la planificación, coordinación, evaluación y difusión del mismo; la prueba de esto es palpable, nuestros “mandos” están literalmente enterrados en papeles y al son que toca la prensa; y es que no se puede esperar que una persona en Sevilla y otra en cada provincia sean capaces, por mucho que se esfuercen, de “lidiar” a diario con la cúpula de la Consejería y además coordinar a más de 900 Agentes en un territorio tan amplio como el andaluz, además de inspeccionar su servicio, además de evaluar la eficacia del mismo y además de estar pendientes de velar por su imagen en la sociedad; seamos realistas, cuando al día nuestros Coordinadores tengan un par de despachos con algunos de los muchos cargos de sus respectivos ámbitos, se le acabó la posibilidad de hacer algo más por ese día, máxime cuando el ratito que les quede o que inventen ya lo tienen lleno de papeles.

    Otro problema que tienen nuestros Coordinadores es el del acceso a los puestos (PLD), no se acaba de entender cómo en la RPT, exceptuando a nuestros Coordinadores, el puesto más bajo PLD es el de Jefe de Servicio; un Jefe de Departamento con un nivel 26 por ejemplo ya accede a su puesto por concurso y sin embargo un Coordinador General o Provincial, da igual, con un nivel 18 ya son PLD; es simplemente incomprensible pero cierto. Precisamente el que nuestros mandos tengan un nivel tan bajo y una posición insegura tampoco pueden considerarse precisamente como garantías de que estos vayan a realizar una gestión comprometida y sobre todo eficaz en pos del Colectivo de Agentes de Medio Ambiente; estamos convencidos en esta Asociación que los pequeños pasos que se han dado han sido posibles por el empeño personal de nuestros coordinadores, que poco tienen a favor y sin embargo algunas cosas avanzan.

    Entendemos que hay que dar salida a las expectativas de los Agentes de Medio Ambiente, creando posibilidades reales de promoción profesional dentro del colectivo, la tan deseada carrera administrativa y la tan necesaria especialización.